BLOG / Ecuador y las lecciones de prevención de desastres naturales que le ha dado al Perú

Día del agua
31
MAR
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Los cifras hablan por sí solas. El último informe oficial publicado por el Centro de Operaciones de Emergencias Nacional (COEN) reportan que los desbordes de ríos y huaicos ocasionados por "El Niño costero" han dejado 78 muertos, 264 heridos, 20 desaparecidos, 101.104 damnificados y unos 643.216 afectados en el Perú.

A pesar de que Ecuador también afronta el golpe de este fenómeno climático, el impacto y destrucción no han sido los mismos. El desborde del río Zarumilla, que también pasa por Tumbes, una de las ciudades más afectadas por las inundaciones, no ha causado los mismos daños en el país vecino como sí lo ha hecho en el norte peruano

¿La razón? Las autoridades ecuatorianas sí realizaron obras de prevención, mientras que en el Perú, el nivel de ejecución de los presupuestos para desastres es bajo y en algunos casos nulo.

Por ejemplo, en Ecuador se construyó una defensa ribereña, una muralla de piedras y mallas, a lo largo de 15 kilómetros en una zona vulnerable, para evitar que las aguas del río Zarumilla arrasen los cultivos. “El presidente Rafael Correa hace un tiempo vino por acá y vio los daños y perjuicios que dejó el desborde del río y les dijo a sus agricultores que les construiría la defensa ribereña y lo hizo en menos de dos meses”, dijo uno de los habitantes de la zona para un reportaje de Cuarto Poder.

Los desbordes de ríos Tumbes y Zarumilla causaron gran destrucción en la frontera peruana-ecuatoriana, como pasó con el fenómeno El Niño de 1998; aquella vez alcanzaron un caudal de 3.500 metros cúbicos por segundo. En este nuevo desborde, 19 años después, ambos afluentes han registrado su segundo caudal histórico: 1.200 m3/s y 800 m3/s respectivamente.

Quito, aunque no está situada en la zona costera, ha registrado 118 emergencias por inundación y 121 por deslizamientos desde octubre del año pasado, según El Comercio de Ecuador. Sin embargo, la capital del país norteño, a diferencia de Lima, ha resistido el embate de la naturaleza, gracias a su sistema de alcantarillado, que cubre el 93% de su territorio, con unos 6.000 kilómetros de redes y colectores (donde vierten sus aguas diversas ramificaciones del sistema subterráneo).



LAS CONSECUENCIAS EN EL PERÚ Perú

Las inundaciones en Lambayeque ha hecho que el agua empozada se convierta en un foco infeccioso y criadero del mosquito aedes-aegypti, transmisor del dengue, chicunguña y zika. Las consecuencias de esto no tardaron en cobrar vidas. Lamentablemente, este lunes se confirmó la muerte de una mujer de 49 años, víctima de dengue. En respuesta, el Gobierno ha ordenado la fumigación de unas 250.000 viviendas de 370 distritos en emergencia sanitaria en el país, según el Ministerio de Salud.

La gran cantidad de agua estancada produjo el primer brote de leptospirosis en Olmos, Lambayeque. "Es una enfermedad que muchas veces se cura sola, no ocasiona muerte, pero si afectaciones directas al riñón, a los pacientes con este mal se les está brindando tratamiento con antibióticos", dijo Pedro Cruzado Puente, gerente regional de Salud.

En una entrevista con CNN esta semana, el presidente Pedro Pablo Kuczynski comentó que el golpe del fenómeno “El Niño costero” es un preludio de lo que ocurrirá en la costa este de Estados Unidos y Asia, donde aumentará el nivel del mar y habrá lluvias, huracanes, tifones. Por ello indicó que todos los países deben trabajar unidos para enfrentar este tema que es global y al Perú, por su parte, le toca llevar adelante una revolución social.

“Si no cambiamos la informalidad, la falta de planificación que ha caracterizado a anteriores gobiernos, la gente va a estar expuesta al peligro, viviendo en quebradas, frente a ríos y sin agua potable y desagüe", agregó en la misma entrevista.